Enemigos de Internet 2014: las instituciones en el núcleo del sistema de censura y vigilancia

Señalar como “Enemigos de Internet” a instituciones más que a Estados permite poner en evidencia la esquizofrenia de ciertos países cuando se trata de la libertad en línea. De las 32 instituciones que Reporteros sin Fronteras señala como “Enemigos de Internet”, tres operan en democracias que se dicen tradicionalmente respetuosas de las libertades fundamentales: el Centro para el Desarrollo de la Telemática, en India; el Cuartel General de Escuchas (Government Communications Headquarters, GCHQ), en el Reino Unido, y la Agencia de Seguridad Nacional (National Security Agency, NSA), en Estados Unidos.

La NSA y el GCHQ han espiado las comunicaciones de millones de ciudadanos, entre ellos numerosos periodistas; han provocado intencionalmente fallas de seguridad en la infraestructura de las redes en la que viaja el tráfico de Internet, y han pirateado el núcleo mismo de la Red (las principales conexiones troncales), interfiriendo las redes informáticas con los programas Quantum Insert (usado por la NSA) y Tempora (empleado por el GCHQ). Internet era un bien común, la NSA y el GCHQ lo han convertido en un arma al servicio de intereses particulares, burlando de paso la libertad información, la libertad de expresión y el derecho a la vida privada.

Las prácticas de vigilancia masiva de estos tres países, algunas de las cuales fueron descubiertas por el informante Edward Snowden, son aún más intolerables puesto que serán –y ya lo son– utilizadas como argumento por países autoritarios como Irán, China, Turkmenistán, Arabia Saudita y Bahréin para justificar sus ataques a la libertad de información. Los Estados llamados democráticos, ¿cómo podrán ahora aleccionar sobre la protección de los actores de la información, cuando ellos mismos llevan a cabo las prácticas que denuncian, emprendidas por otros regímenes antidemocráticos?

Instrumentalización de la protección del territorio nacional

La NSA, el GCHQ, la Agencia de Seguridad de las Redes de Información (Information Network Security Agency, INSA) en Etiopía, la Unidad de Servicios de Internet (ISU) en Arabia Saudita, el Centro Analítico de Operaciones (OAC) en Bielorrusia, el Servicio Federal de Seguridad (FSB) en Rusia, el Servicio Nacional de Inteligencia y Seguridad (National Intelligence and Security Services, NISS) en Sudán, son algunas de las agencias de protección del territorio nacional que han sobrepasado ampliamente su misión original para espiar o censurar a los actores de la información.

La tendencia a instrumentalizar la seguridad nacional para justificar ataques a las libertades fundamentales también se registra en otras instituciones, además de las señaladas en este informe. En Colombia, una célula de inteligencia militar, dirigida al parecer por el gobierno colombiano, interceptó más de 2.600 correos electrónicos intercambiados entre los portavoces de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y periodistas colombianos y extranjeros.

Los intermediarios técnicos contratados por los censores

Cada vez con más frecuencia las autoridades recurren a los intermediarios técnicos –proveedores del servicio de Internet y de albergue– para que actúen como gendarmes de la Red.

En Venezuela, el presidente Nicolás Maduro ha obligado a los proveedores de acceso a Internet a filtrar la información considerada delicada. Se les ha ordenado bloquear unos cincuenta sitios web que trataban temas como la cotización de divisas (tipo de cambio) y la inflación galopante, que contribuían a alimentar la “propaganda de guerra” (económica) contra el país. Lo que no ha impedido que se desarrollen múltiples movimientos de protesta por el desequilibrio económico y los problemas de inseguridad. El viernes 24 de febrero de 2014, cuando numerosas fotos de las manifestaciones circulaban en Twitter, las autoridades venezolanas ordenaron de nuevo a los proveedores de Internet que bloquearan el servicio de imágenes de la red social.

¿Cuáles son entonces los posibles ejes de acción para preservar la libertad de información en línea?

Es esencial:

●  Recurrir a las instituciones internacionales para reforzar el marco jurídico relativo a la vigilancia de Internet, la protección de datos y la exportación de equipo de vigilancia informático (leer las recomendaciones de Reporteros sin Fronteras).

●  Capacitar a los actores de la información en la protección de datos y de sus comunicaciones; desde hace varios años Reporteros sin Fronteras trabaja en esta área y organiza talleres de sensibilización en Francia, Suiza, Egipto, Túnez, Turquía, Tailandia, Afganistán y Tayikistán, entre otros países.

●  Continuar informando sobre las prácticas de vigilancia y censura. Es el objetivo de este informe.

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